Condiciones de posibilidad de un espacio euro-americano del conocimiento
En la Socidad de la Información, la adquisición de conocimientos cobra cada vez mayor importancia en la lucha contra las desigualdades y la pobreza. Es necesario que los diferentes actores implicados en el campo de la educación cooperen conjuntamente para el beneficio de todos. António Teixeira, Pró-Rector de la Universidade Aberta de Portugal, adelanta un breve análisis de lo que será su ponencia en la Sesión Plenaria dedicada al Sector Universitario, que tendrá lugar el miércoles 9 de mayo a las 9:30.
Nuestra ponencia tiene como temática la posibilidad misma de la existencia de un espacio europeo del conocimiento que no asegure la interdependencia estrecha con otros espacios no-europeos. En el mundo contemporáneo, todo es cada vez más interdependiente e integrado. En este sentido, la cuestión del conocimiento y de su importancia para el desarrollo de los pueblos representa bien como es necesario y fundamental en nuestros días el diálogo y la cooperación entre todos. Como es sabido, la innovación es hoy de vital importancia por la competitividad económica y cultural de los países. Esa presión por la innovación ha resultado en el crecimiento acelerado de la complejidad de la investigación científica y tecnológica que en nuestros días se hace en las universidades y en los laboratorios. Como tal, se ha planteado un nuevo problema a las instituciones y a las empresas. La imponderabilidad de los resultados y la necesidad de respuestas rápidas han implicado que se compartan cada vez más los recursos disponibles, el esfuerzo necesario (científico y político) y el riesgo económico mismo de la actividad científica. Así, las universidades y los centros de investigación están implementando nuevos procedimientos de innovación abierta y compartida. Todos están seguros de que solamente compartiendo el esfuerzo y los resultados de la investigación, se puede mantener competitivo e asegurar lo desarrollo sustentado.
El mismo fenómeno se debería aplicar con la oferta pedagógica. Seguramente que la internacionalización del mercado de trabajo implica cada vez más la validad internacional de la certificación de las competencias profesionales. Hay pues que integrar los distintos estándares de calidad y normativas legales. No solamente en Europa, sino también en América Latina y en otras partes del planeta. Las instituciones universitarias tienen también que integrar todavía su oferta pedagógica. Tenemos que hacer crecer el número de cursos de grado y de postgrado compartidos (joint degrees). El hecho de compartir los recursos docentes entre las universidades es hoy de vital importancia para asegurar la capacidad de respuesta al cambio muy rápido de las necesidades del mercado de trabajo y de la sociedad.
En este sentido, el e-learning, particularmente en la modalidad online y en conexión con la posibilidad de la movilidad virtual, deberá ser tomado como el paso más adelantado de la implementación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior, pues permitirá culminar el proceso de internacionalización pura de la experiencia de aprendizaje. Todavía hay que asegurar que la posibilidad misma de libre acceso de los estudiantes de América Latina a los cursos de grado y postgrado de las universidades ibéricas, por ejemplo, resulte de la creación de un espacio de cooperación ampliada y de integración entre las universidades europeas y de América Latina.
