Boom 2.0 [e-learning en el siglo XXI]
Ramón Bardolet, integrante de la Sesión Plenaria Iniciativas a escala mundial para superar la brecha digital, que se celebrará el martes 8 de mayo, ofrece un atractivo resumen sobre el nuevo boom de Internet. Algunas de las claves: trabajo colaborativo, crowdsourcing, diseño instruccional...
El segundo boom de Internet ya esta aquí. First Tuesday, el evento que marcó el boom de finales de los 90 y que se extendió por 18 países en cinco continentes, ya tiene un sucesor: Second Chance Tuesday. Con las lecciones aprendidas tras del colapso de la burbuja en el 2001, emprendedores e inversores se reúnen de nuevo en eventos exclusivos de networking con la esperanza de formar parte del próximo Google/YouTube.
Nuevas adquisiciones millonarias ocupan grandes titulares en la prensa, no sólo tecnología sino también social. La semana pasada Google compró DoubleClick (una de las “darlings” del dotcom boom que cayó estrepitosamente en el 2001) por US$3.100 millones. Esto se añade a los US$1.650 millones que pagó en octubre pasado por YouTube.
Google ya disponía de su propio producto de online video streaming dentro de su enorme arsenal de herramientas. Sin embargo, Google Video falló en lo mismo que fallaron Yahoo!, MSN, AOL y todos los otros sitios de vídeo de Internet – no se trata sólo del vídeo, se trata de la comunidad en torno al vídeo. YouTube, típico ejemplo de lo que es la Web 2.0, desarrolló una herramienta para la comunidad, en este caso, sobre vídeo, y la comunidad la hizo suya; lo mismo que Flickr hizo sobre fotografia o Del.icio.us sobre ‘social tagging’ (por cierto, Del.icio.us fue adquirido por Yahoo! en el 2005).
Es precisamente este poder de la comunidad y el enorme potencial del desarrollo en colaboración el que está marcando este nuevo boom, con numerosos ejemplos de crowdsourcing aplicados a proyectos comerciales.
El sector del e-learning también sufrió con el colapso del “puntocom”. El deseo de encontrar la panacea para la formación generó falsas expectativas que, junto con la falta de infraestructura, crearon el ya conocido desencanto con la formación online.
En estos últimos años, el sector del e-learning ha madurado, las tecnologías han avanzado – en mayor o menor grado según la región – y formadores y usuarios han comprendido los beneficios y aplicaciones de este método de aprendizaje (aunque, por otra parte, ¡el modelo de Gagné con sus ‘9 Pasos de Instrucción’ sigue utilizándose después de 37 años!).
Con la desaparición de las barreras tecnológicas de hace siete u ocho años (el ancho de banda, la penetración de Internet en los hogares, la integración de servicios web y los problemas logísticos), la “dotcom manía” ha vuelto.
Durante una charla con representantes de entidades de capital de riesgo dentro del marco de un evento de e-learning, quedó muy claro que los inversores están más interesados en empresas especializadas en técnicas y tecnologías de formación que en “empresas de e-learning”. Como decía el gerente de una empresa superviviente del primer dotcom boom, Sidney Pressey ya inventó el primer VLE (Virtual Learning Environment) en 1926.
Immersive Learning Simulations, Rapid e-Learning, Mobile Learning, Collaborative Learning son las áreas que están despertando mayor interés. La idea de aplicar aspectos del crowdsourcing a la formación online ya se está probando en proyectos de entornos virtuales como Second Life. Por otra parte, la necesidad de contenidos de alta calidad sigue considerándose como un factor crítico para la adopción general de e-learning.
La figura del diseñador instruccional cobra cada vez más mayor protagonismo como aquel experto que no sólo debe desarrollar el programa de aprendizaje sino también decidir la metodología y tecnología más adecuadas para las necesidades formativas de un colectivo. El experto en e-learning debe ser el primer usuario de la formación personal continua.
Se respira 2.0 y las oportunidades empiezan a abundar. Es el momento de presentar esas ideas innovadoras que revolucionen el sistema de formación, tanto académico como corporativo.
Ramón Bardolet es director de Nicomon (Reino Unido).
